DECLARACIÓN DEL ESCORIAL

Todos contra el Dolor

¿Qué es la Declaración de El Escorial?

La Declaración de El Escorial nace en 2015 con un claro objetivo: dar voz no solo a los pacientes, sino a todas las personas que acompañan a aquellos que sufren dolor crónico o que están sensibilizados con este problema, que afecta a más del 20% de la población mundial.
Es un espacio donde todo el mundo se puede adherir, un espacio vivo y cambiante, que desea ser la voz de todos aquellos que se interesan por el dolor crónico.
El abordaje del dolor es tema cada vez más demandado por la sociedad en general, que asume que el dolor es en sí una enfermedad y, por ello, hay que tratarlo.

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Declaración del Escorial 2017



Declaración de El Escorial contra el Dolor 2017


Preámbulo:

Teniendo en cuenta :


    Y adhiriéndonos a la Declaración de Montreal de 2009, así como reconociendo todo el camino avanzado en los últimos años con:

      Y dentro del marco de los Cursos de Dolor de la Universidad Complutense de Madrid en San Lorenzo de El Escorial decidimos el día 14 de julio de 2015 crear y construir la Declaración del Escorial contra el dolor cuyos objetivos son:

      A.- Sensibilizar sobre el dolor y su tratamiento.
      B- Compartir información y el sentir de las personas que lo sufren.
      C- Desarrollar y promocionar estrategias políticas para combatirlo.

      Basándonos en lo que se expuso y debatió en este curso y en el del 8 de julio de 2016 exponemos la siguiente declaración:


      1- La necesidad de dar voz a la epidemia silenciosa que supone el dolor crónico en nuestro país.

      2- Que el abordaje del dolor es responsabilidad de instituciones, profesionales sanitarios y pacientes.
      3- La necesidad de fomentar la creación de políticas que vayan encaminadas a la prevención del dolor crónico, asumiendo que la cronicidad del dolor es mucho más difícil de abordar y tratar. Debiendo por tanto, evitar en la medida de lo posible esta cronificación.
      4- El deber de cualquier profesional de la salud a estar formado en el tratamiento del dolor, tanto agudo como crónico, de manera específica. Instando a los responsables de las políticas de educación de pregrado y de formación de postgrado a instaurar medidas que incluyan el tratamiento del dolor, entendiendo este como una patología transversal y no como un síntoma dentro de otra patología.
      5- Que la formación y el empoderamiento del paciente son tareas pendientes, que permitirán a éste tomar el control de su enfermedad, ayudándole a tomar decisiones sobre la misma y su tratamiento. Del mismo modo, reconocemos la necesidad y el deber de los pacientes a ser responsables de su dolor, realizando los cambios de estilo de vida que precisen y llevando a cabo el cumplimiento terapéutico que implica el tratamiento del mismo.
      6- Que el dolor crónico es una patología transversal que requiere aunar esfuerzos por parte de los diferentes especialistas sanitarios y cohesión entre ellos, así como empatía con el paciente y sus familiares.
      7- Que existen poblaciones marginales que requieren un esfuerzo añadido en el abordaje del dolor como son los niños, los ancianos, los pacientes con cáncer independientemente de su estadio y pacientes con enfermedades raras, entre otros.
      8- La necesidad de crear redes implicando a todos (instituciones, profesionales y pacientes) que trabajen al
      unísono para mejorar el abordaje, teniendo en cuenta que la lucha contra el dolor es una tarea común.

      9- La necesidad de promocionar la investigación en dolor, tanto en los mecanismos biológicos como en su tratamiento. 
      10- Que el tratamiento de los pacientes con dolor crónico intenso y/o complejo debe ser realizado por equipos multidisciplinares integrados en Unidades del Dolor y debidamente formados. Esto permitirá aplicar las terapias más coste/eficientes y lograr una mayor calidad en el abordaje del mismo.